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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Serie recomendada: Channel Zero, terror del bueno




Por: Yohel Amat


"No sé qué estará pasando en el "SyFy Channel" pero sea lo que sea, deben seguir haciéndolo ya que atrás está quedando la imagen de ser un canal con series "gallas" o "runchas", hechas con presupuestos de diez centavos. ¡Qué va!"

Últimamente este canal está produciendo series que si bien no le van a quitar un Emmy a HBO o a otra de esas mastodónticas cadenas - agraciadas con el toque del Rey Midas para convertir en oro de buena calidad casi todas las series que produce -, si está por lo menos mejorando la calidad de su oferta.

Para ejemplo les menciono tres nombres: Van Helsing, Aftermath y de la que les quiero hablar; Channel Zero.

He escogido esta última porque Van Helsing es ridícula y Aftermath es una orgía de temas (apocalipsis, semi zombis, dragones, demonios, plantas carnívoras, etc.; ¿¡puedes creerlo!?).

Entonces, ¿qué tiene Channel Zero de especial y diferente?

En primer lugar, es una serie de terror puro con reminiscencias a “It” y a "Los Chicos del Maíz" de Stephen King, o sea que tiene altas dosis de drama; adultos atormentados por pesadillas vividas en la niñez; niños asesinos y de un temible y terrorífico antagonista: Jawbone.

Comencemos por lo bueno. La serie tiene una ambientación lóbrega y pesada, con la cual logra crearle a los protagonistas y al espectador un sentimiento de opresión y una sensación de que algo terrible va a pasar.

"La serie recurre a una forma confusa de narrar la historia ya que abundan los “flashbacks” y las pesadillas, con el problema de que a veces no sabemos que fue real o que fue un sueño".

También resiento que presentan muchos elementos sin dar una explicación clara de que es; cual es su objetivo y que tiene que ver con la historia.

Sin embargo, la antes mencionada atmósfera y unos protagonistas más que adecuados para la tarea, hacen que los defectos se vean disminuidos ante el festín que nos dan tanto a nuestra curiosidad como a nuestro ojos.

Y hablando de lo que vemos, allí es donde esta serie brilla. El corazón y eje del argumento es un programa de marionetas para niños que supuestamente solo lo pueden ver ellos, quedando afectados de forma maligna por el mismo.

Ver pedazos de esa “serie dentro de la serie" (“Candle Cove” se llama) es terrorífico, ya que las marionetas lucen inocentes pero a la vez son ominosas y todo su diálogo tiene un doble sentido que se puede interpretar como mensajes malignos para los niños. Y no de los que les mandan en Plaza Sésamo. Tienen que verlo para comprenderlo.

En la sección de monstruos hay varios, siendo el principal, la estrella de “Candle Cove”, Jawbone, un esqueleto pirata especializado en desollar. Además, hay un misterioso “niño dientes” que está cubierto, agárrense de la silla, ¡de dientes! Cientos de ellos, cuidado que miles.
Hay que verlo para entenderlo.

No les adelanto más, vean la serie y cuéntenme que les parece abajo en los comentarios. Y por favor: vigilen bien qué programas ven sus hijos. Ni por el diablo se les ocurra dejarlos ver “Candle Cove”.






domingo, 2 de noviembre de 2014

¿El crimen paga o no paga? El final de la serie Boardwalk Empire nos lo dice

Por Yohel Amat





"SPOILERS": Si eres fan y no has visto el final de la serie, no sigas leyendo.

Ha finalizado una de las series más interesante e incomprendida de los últimos tiempos. Lo tenía todo para ser la serie de prestigio y de masas en HBO, pero nunca contó ni con lo uno ni con lo otro.

Y lo digo porque para la crítica, la serie le fue indiferente y para los ratings, nunca llegó a las alturas que se esperaban.

Sin embargo hay que ser justos, ya que un drama televisivo que contó con Martín Scorsese dentro de la producción, tenía que tener clase, sangre, lujo, esplendor y personajes muy bien delineados. Y de eso sobró siempre en Boardwalk Empire.

Hay mucho que decir sobre esta serie, pero los medios se están encargando de diseccionar el último capítulo y todas las temporadas anteriores, demostrando con ello que no estamos ante el final de una serie común y corriente.

Me limitaré a decir que Boardwalk Empire era más que eso.

Esta última temporada nos permitió, por última vez, sumergirnos en el pasado de Enoch Malachi "Nucky" Thompson,  un mafioso que nunca lo pareció, ya que más semejaba a un alma atormentada por su pasado, tratando de llenar con dinero los vacíos que le dejaron una espantosa niñez de pobreza, abusos y maltrato.

Sin embargo, el mayor de los vacíos lo escogió por voluntad propia, al momento de venderle su alma al diablo, al entregarle a un pedófilo a una joven e inocente Gillian Darmody, prometiéndole de paso que siempre estaría pendiente de ella.

Y Nucky todo lo hizo por subir un escalón más en su ambición por alcanzar las alturas a las cuales quería llegar.

Ello le costó la vida, en una de las justicias más poéticas jamás vista en la televisión, y su propia alma.

¿El crimen paga o no?

Si leemos los titulares de los periódicos, pareciera que sí en muchos casos.

Sin embargo, prefiero aferrarme a la moraleja que deja esta serie, luego de cinco años: el crimen aparenta pagar, pero el precio que exige a cambio en soledad, sangre, cárcel, vacío, tristeza y dolor, es muy alto.

¡Salve Nucky Thompson!


sábado, 19 de octubre de 2013

'Muerto hasta el Anochecer' de Charlaine Harris o de como la sangre, vende




Por: Yohel Amat

PUNTAJE: 6/10


Tengo que aceptar qué desde hace más de cinco temporadas, vengo disfrutando de la serie de HBO True Blood, ese carnaval de sangre, vampiros, hombres lobo, cambiaformas, fanáticos religiosos, excéntricos gays, chamanes, hadas, telequinesis, sexo, espíritus vengativos, brujas, exorcismos, veteranos de guerra, sociedades secretas, gore, violencia y comedia, ésta última en la dosis adecuada.

Una vez traté de que alguien "virgen" en la serie se sentara conmigo a ver un capítulo de la última temporada y durante el transcurso del mismo pude ver como su cerebro iba cayendo bajo el peso de tanta locura con método.

Es por ello que siempre tuve la curiosidad de conocer de primera mano la fuente creadora de de toda esta vorágine, a saber, la serie de libros escritos por la norteamericana Charlaine Harris, la cual - si no he contado mal - ya consta de 11 volúmenes y no dudo que sigan saliendo más de la tierra, cual vampiro recién levantado.

No hay duda alguna de que hay que comenzar por principio y por ello adquirí Muerto hasta el Anochecer, el primer volumen de esta serie de aventuras de nuestra camarera "lee mentes" favorita, Sookie Stackhouse.

Admito que no sabía con qué me iba a encontrar y luego de haber terminado el libro, todavía no lo sé.

Lo primero que me llamó la atención fue lo fiel que fue la primera temporada a este primer volumen de las aventuras vampíricas de Sookie.
Prácticamente se puede decir que fue un calco.

Quiere decir que Sookie, Sam, Jason. Arlene, Andy, Bill, Eric, Pam, etc., todos están allí y casi como los vimos en la serie, cumpliendo cada uno con su papel y misión.

¿Hay gore? Mucho ¿Hay vampiros? De sobra ¿Hay sangre? ¡Por galones! ¿Hay crítica social? Reemplace 'vampiro' por 'gay' o 'negro' y obtendrá usted mismo la respuesta. ¿Hay sexo? Mucho, pero...aquí viene mi primer pero.

Todavía no asimilo el porqué del boom de la literatura femenina, la cual sin tener el mote de 'erótica' lo es. Casi da la impresión de que el mercado que consume esas novelas - como ejemplo, cito los famosos 50 Grados de Grey - todo lo que le interesa es sexo, sexo y más sexo; detallado hasta la mínima expresión y practicado con esos dioses masculinos que sólo la mente femenina sabe idealizar.

Ese es el punto que no me gustó en Muerto Hasta El Anochecer: el sexo gratuito, explícito, reiterativo y repetitivo.

No había necesidad de describir en detalle cuatro o cinco encuentros sexuales entre Sookie y Bill, para saber que ambos estaban locos el uno por el otro.

Por otra parte, el misterio central - ¿quién está asesinando a esas mujeres? - es bastante ligero y débil, por lo que el descubrir quién era, casi nadie saltará de asombro o se verá sorprendido.

¿Terminaré de leer los otros diez libros? Voy a continuar con el segundo volumen y veremos si me lleva a leer el resto.

Para finalizar, este es uno de esos raros casos dónde "la serie basada en el libro" luce más interesante y espléndida que la obra en la cual se inspiró.

De todos modos, no hay que negar que el concepto y el núcleo de la historia siguen siendo muy originales y que ello le ha inyectado una dosis de 'vida' a un género que se ha visto pisoteado y 'devorado' por la creciente popularidad de los zombis.

Cosas del siglo XXI, ¿no creen?